martes, 8 de febrero de 2011

Mis Palabras son aire, sol y agua, que cada uno coge la medida que quiere - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 29-30-31


En Sueño Profético decían los Discípulos de Dios hombre:

Bien dijo el Maestro a la orilla del Jordán cuando unos le preguntaron que si lo entendería más el que mejor preparación tuviera por el hombre.

¡Buenas Palabras se oyeron para nuestra Enseñanza! Éstas son las Palabras:

“Habrá quien oiga sin oír, y habrá quien vea sin ver. Luego, el que tenga vista, no verá; y el que oiga, será sordo para mis Palabras; y su lengua quedará torpe por el mando de su inteligencia”.

“Es el Amor el que me oye, y ya el Amor enseña. Si fuera enseñanza del hombre, habría muchos Dioses. Pero Dios es Poder y Sabiduría Infinita, Única y Eterna. Dios, Único Dios, que mando en Cielos y Vivo en Tierra; que de Padre estoy en mi Reino, y de Hombre estoy en la Tierra, porque quiero que los Vivos me sigan a Vida Eterna”.

“Yo haré al que me ame, que todo me lo comprenda. Yo haré de Dios para todo el que me quiera. Yo levantaré mi Brazo apartando. Yo diré a mi Padre lo que me hicieron en la Tierra, que mi Padre ya lo sufre por ser mi misma Materia”.


Y ya, todos sentados, dijo con afirmación:

“Si el que no está preparado por el hombre, no entendiera las Palabras que mi Padre dice en Mí, Yo no bajo a la Tierra. Mis Palabras son aire, sol y agua, que cada uno coge la medida que quiere, por entender que no tiene precio que pagarle al hombre”.

Desperté, oí:


Grande contestación da el Maestro
para el que quiera enterarse.

¡Cómo te aclara el misterio
del culto que oye a Dios,
y queda sin enterarse!

¡Cómo te enseña que digas,
que en amando, ya comprendes!

Dios te dice, “Yo soy Dios”,
por querer a rico y pobre.

Por juntarse, a sabiendas,
que son grandes pecadores.

Pero que al buscar a Él,
su Padre ya les responde.

Le responde con Perdón,
que el mismo hombre no comprende.

El hombre que busca a Dios,
su cuerpo, de Amor se enciende,
y Dios le da su Perdón
a sabiendas que no miente.

Si practicas el Amor,
a Dios sabrás entenderle.

Porque el Amor te separa
del saber que tiene el hombre.


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