viernes, 8 de abril de 2011

Alegría falsa - Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - Pag. 183-184-185


En Sueño Profético yo decía:

“Señor, ¿por qué personas que son buenas, a veces se les pone ese genio y se sofocan por nada?”.

El demonio no quiere estar pasivo. Éste, quiere la actividad. ¡Y ya se encargará él de tener bastantes clientes!

Tu Enseñanza es para esto: La materia es impulsiva y, por consiguiente, se va al mando de estos espíritus diabólicos. La ira es la mercancía que más reparte el demonio. Pero si tú aprendes a despreciar esta ira, Dios te manda toneladas de bondad, dejando a la ira en un lugar aplastante. La ira, la venganza y el odio son los armamentos del demonio. El Amor, la humildad y el perdón, son el Sello auténtico de Dios. Si tú practicas esto, ya vas enseñando cómo amar a Dios. El espíritu de Dios tiene que estar siempre contento. Ésta es la forma de ahuyentar a los espíritus diabólicos.

Desperté, oí:

Pero este contento tiene que ser Divino, no pagano.

Hay quien quiere buscar la alegría en el pecado. Esta alegría es falsa, corta y retira de Dios.

Esto no es alegría, esto es Infierno o Purgatorio, pero sin Gloria.

No pueden ser engañados
los espíritus que Dios coge
para quitar el pecado,
porque entonces se vería
a Dios con endemoniado.

Y Dios se hizo Materia
para enseñar a apartarlos.

Dios no puede ser amigo
del que vive con pecado.

Porque el pecado destruye
el camino de los Santos.


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