lunes, 4 de abril de 2011

Talento vanidoso - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 69-70-71


En Sueño Profético hablaban de Dios, del hombre, del mundo espiritual y del mundo material. Decían:

El hombre quiere investigar y saber lo que no ve, pero no quiere saber de Dios. Nota al saber del hombre: cero.

El hombre saca su saber ante otro hombre, pero ante Dios queda suspenso.

Grandes talentos dio a conocer la Historia, pero si estos talentos a Dios no amaron, hoy Aquí no son conocidos, por ser su talento vanidoso, talento sabiendo que ahí se acaba. Estos talentos desafían a Dios, no aceptando la Sabiduría que Dios manda de Aquí, siendo esta Sabiduría eterna, y la que permite que ahí tenga el hombre la que no sabe administrar. Dios sencillez, fuente inagotable de Sabiduría, deja su Poder dormir ante la maldad del hombre.

El hombre que es de Dios, busca a Dios por Amor y por cobijo.

El Amor a Dios hace que tú te hagas niño, preguntando a un Mundo del que tu saber no puede saber nada.

Este es el hombre de Saber: el hombre que busca la Palabra de Dios.

Dijo Agustín de Mónica:

¡Cuántos fracasos tiene el hombre que no busca a la persona que Dios trae Aquí, a su Gloria!

Son menos los que confiesan diciendo: “Perdón Dios mío, mi saber es de la Tierra, y el tuyo es Saber de Gloria”. Son menos los que se inclinan con las manos en la cara pidiendo misericordia.

Desperté, oí:

Son menos los que confiesan
las ofensas que a Dios hacen.

So menos, porque son pocos
los que adoran a este Cielo.

Son menos, porque el saber
los aparta de este Cielo.

Yo, cuando oía palabras
que de este Cielo me llegaban,
mil veces pedía perdón, diciendo:
“Tú sabes que no sé nada”.

Aprende a saber de Aquí,
para que escrito lo dejes,
que luego el mismo Saber
le sirva a aquel que quiere.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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