jueves, 21 de julio de 2011

El seguir es caminar detrás de aquello que amas - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 155-156


En Sueño Profético decían:

Estas Enseñanzas son comparaciones:

Comparemos un retrato con el que posó. ¿Se puede decir que no es la misma persona cuando sea exacto? Pues siendo la misma persona, si llega el modelo, abandonas con tus actos el retrato; tus atenciones no son para el retrato.

Ahora pongamos una buena noticia escrita y mandada: Si el que te la está entregando te dice: “Mira, este que viene es el que me la escribió”, ¿crees que te pararías a leer las líneas, cuando te las dijera de palabras?

Dijo uno:

Mucho hablaron del Mesías los Profetas de aquel tiempo, pues todo lo que pasaría, lo sabían.

Cumplían los Mandamientos de Dios, y muchos oían las Palabras del Padre por boca de los Profetas, pero cuando aquel amanecer se cundió que había nacido un Niño, y que era Dios, el que creía y tenía deseos de conocerlo, éste corrió a verlo; éste no se conformó con lo que le decían de Dios; éste corrió olvidando las Palabras y queriendo ver de dónde salían aquéllas palabras. A esto te lleva el Amor; el deseo de llegar a la Intimidad; el escalar el Camino de Dios Gloria; el querer más y más; el querer sentir el Aliento de Dios en sus mismas Palabras; el querer ver y tocar su Túnica; el querer ver el polvo en sus Pies, de su caminar; el querer compartir sus sufrimientos; el querer ser útil en su mandar.

El que no seguía al Hijo porque cumplía lo que el Padre decía, éste no amaba y éste no cumplía.

Desperté, oí:

Este Dictado te dice
lo que es: “dijo” o “dice”.

Te compara con razones,
medidas justas y claras.

No puedes seguir a Dios
sin que quieras sus Palabras.

El seguir es caminar
detrás de aquello que amas,
y si quedas muy atrás
y oyes que Dios te habla,
¿cómo no parar tus pies
para adorar sus Palabras?

Las cosas quedan escritas
para aquel que detrás venga.

Y al Elegido Le habla,
para que el hombre comprenda.

Comprenda, pero que cumpla
lo que Él dice en la Tierra.

Si cierras los Evangelios
por oír a Dios en Tierra,
corre sin pensar sufrir,
que el Amor es el que cierra.


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