lunes, 11 de julio de 2011

Mucho usaba las Parábolas - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 138-139-140


En Sueño Profético hablaban de la Enseñanza que Dios hacía y de lo fácil que enseñaba cuando vivió de Hombre:

Mucho usaba las Parábolas y te ponía ejemplos para que fácil se comprendiera. Había veces que decía:

“Venid, que voy a dar mi Enseñanza delante de uno que Me ama”.

Otras veces estaban delante de Dios Hombre, el que Lo amaba y el que por Él sentía desprecio. Esto ocurría más veces que hablarle sólo a los que Lo amaban. A los que Lo amaban los enseñaba con Amor y los preparaba para que nunca les dijera el hombre: “esta Enseñanza está mal enseñada”. Él cogía el Amor para hablar de Él, del niño, del que vivía vida ruda, trabajosa; de la mujer que Lo amaba y acercaba al marido para que Lo siguiera; del que usaba de la Paciencia como alimento para el espíritu; del que todo lo dejaba en las manos de Dios; del que la Paz llevaba como mandato de Dios. También cogía para dar enseñanza de los animales, de las corrientes de agua, del que hacía la Caridad por Amor al Padre, del que bendecía todo lo que venía de Dios. Mucho presentaba para hablar del pudor, del recato.

Dijo uno:

Yo Le oí un día estas Palabras:

“El recato es cerrarle las puertas a la tentación que va buscando el pecado”.

Desperté, oí:

Cierto que la tentación
es la que llama al pecado.

Dios llevaba la Parábola
y aprendían con los hechos.

Si veía al sembrador,
allí mismo se paraba.

Si los corderos balaban
y el pastor lejos caía,
de una manera les hablaba.

Si veía al corderillo
en brazos del pastor,
y al pastor dándole mimos,
nos hablaba en el momento
del que ama es conocido.

Si ese pastor,
a la cordera la acuna
dándole refugio,
tiene que tener Amor
para amparar al caído.

La cordera fue a saltar
y las manos delanteras
ya no pudo levantar.

Todo tenía Enseñanza,
y todo, comparación.

Porque Parábola es,
la Palabra de este Dios.


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