jueves, 14 de julio de 2011

La Confianza tiene el valor del Amor - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 31-32-33


En Sueño Profético decían:

Sin Confianza en Dios, siempre tendrás grandes sufrimientos. Sin Confianza en Dios, ya te viene el descontento. La Confianza tiene el valor del Amor.

Dijo uno:

Por falta de Confianza, más no ven esta Gloria. Hay quien confía tanto en Dios, que le molesta cuando ve que piden con duda.

Yendo un día unos Discípulos de Dios Hombre, se acercaron unos y les dijeron:

–No sois ninguno el Maestro por las señas que me han dado. ¿Dónde me encamináis que pudiera verlo?, aunque temo sea tarde para lo que quiero pedirle.

Otro de los que iba con éste, contesta:

–Pues yo creo que antes de terminar esta vereda Lo voy a ver, y si no Lo viera, a vosotros os encomiendo mi petición, porque sé que será dicha con el Amor que yo la dijera; y si en vosotros tengo confianza a no callarla, ¿cómo me va a faltar la Confianza en que el Maestro no la dé por oída por mí?

Quedaron mirándose unas miradas con otras y ya dijo uno de sus Discípulos:

–Éste es el que el Maestro nos citó anoche cuando se refería al Amor y a la Confianza en sus Palabras: “Mañana os pararan dos que son amigos: uno, sin Confianza en mis Palabras; y otro, con grande Amor, que este Amor le hace poder vivir con grande Paz”.

Desperté, oí:

Fue terminar la vereda,
y el Maestro con dos estaba.

El de la gran Confianza,
se inclina junto al Maestro.

El que siempre vivía dudando,
se retira del Maestro.

Y ya quedan los Discípulos,
más bien disgustados por dentro.

Que el Maestro los contenta
cuando se paró diciendo:

Lo que oyen mis Discípulos,
Yo mismo lo estoy oyendo.

Y lo que dice mi Padre,
a Mí Me llega desde el Cielo.

Si tú tienes Confianza,
puedes decir: “ya está hecho”.

Yo mando a mis Discípulos,
y en el “mando” voy con ellos.

Y oigo lo que Me pidas,
aunque no Me esté nadie viendo.

Mis Palabras Yo las doy,
y mi Padre va con ellos.


No hay Confianza mayor,
que ames viendo a no viendo.

Que en viéndote el Salvador,
ya sobra todo lo viendo.


***