miércoles, 28 de septiembre de 2011

"Diciendo" - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 99-100


En este Sueño Profético hablaban los Discípulos. Decía uno:

Nosotros fuimos elegidos para cundir sus Palabras. Hoy comunicamos su Mensaje; Mensaje para que todos comprendan Palabras sencillas y resultados grandiosos.

Decía Santiago a Matías:

En nuestro predicar buscaban al Maestro, y había quienes al encontrarlo ya lo conocían; lo conocían y ya estaban preparados para ellos tener discípulos, y así se extendería su Palabra. Extendiendo la Palabra de Dios, se aminora el pecado. Pero si esta Palabra es “diciendo”, este “diciendo” difumina el pecado, porque este “diciendo” es el que el pecado no puede oír.

Desperté, oí:

Si oyes la Palabra de Dios “diciendo”, tu pecado queda sin actividad.

Y tu arrepentimiento es fácil.

Porque en este “diciendo” sientes a Dios.

Y si no lo sientes, tu pecado te retira de este “diciendo”.

Cuando Dios se comunica, se nota en el alboroto que forma en los espíritus.

Y en los que apacienta y alborota.

Dios es Paz, y su mandato forma la guerra.

Guerra, cuando no se ama.


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