lunes, 12 de septiembre de 2011

Sello de la Caridad - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 152-153


En Sueño Profético decían:

Si amaras como debes, querrías como no quieres.

Si tus ojos todo lo miran con Amor, das Caridad sintiendo a Dios.

No hay sí mayor, si preguntaran si a Dios amas, que tu ayuda al que nada tiene. Aquí das el “Sí” gigante, sin que este “Sí” vea nadie, pero se ve en este Cielo.

Dijo uno:

Dios da el Sello de la Caridad al que Caridad hace y enseña. La Caridad es camino peñascoso, pero si vas con Dios es alfombra de plumas.

El que vive en el lamento del sufrir de espíritu o de carne, no tiene más remedio que amar a Dios, y Dios ya hace su Presentación.

La Caridad hecha por Amor a Dios y con propósito de Enseñanza, tiene máxima graduación.

En los Premios Divinos, quien vive la Caridad, viste con otro traje a la palabra que pudieran tomarla como ofensa por falta de Caridad.

Estas Palabras fueron dichas por el Maestro en distintos sitios:

El que falte a la Caridad, gana si niega mi Amistad. El que no tenga Caridad, nunca creerá en mi Padre ni Me amará a Mí. Y si no cree en mi Padre, que no Me busque a Mí.

Estas Palabras yo se las oí a Dios Hijo, hablando de la Caridad de Dios Padre.

Desperté, oí:

Si quieres que Dios te mande,
haz Caridad de Dios.

Si dices que eres cristiano,
os verán juntos a los dos,
cuando al enfermo te llegues.

Ya espera Dios y llama
al que su Caridad lleva.

Si a éste le preguntaran
que si a Dios del Cielo ama,
¡qué pregunta más absurda!
Si a Dios quieres,
ya estás viendo.

El que vive Caridad,
Dios ya le asigna su Premio.

Que aquél que tiene un sufrir,
lo busca para consuelo.

El que haga Caridad
amando a Dios del Cielo,
no preguntes si Lo ama,
porque ya ama al lamento.


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