jueves, 22 de septiembre de 2011

El Rosario - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 69-70


En Sueño Profético decían:

El Rosario en ella forma parte de su carne. El Rosario en ella es el aldabón de la puerta, llamada que con él hace a la Gloria de Dios. El Rosario es vivir su Nacimiento, su Muerte, y saborear su Resurrección. Se pone en contacto con la Virgen al hacer el ruego, siendo a veces cambiado de sitio el Rosario, y otras veces quedando en Sueño en cualquier Misterio, y despertar sin haber tenido movimiento la mano. El espíritu actúa sin materia. Ella siempre está en oración mental –mayoría de las veces– o de palabras. Dios Le ha hecho ver los Misterios del Rosario Viviente. Dios quiere que ella hable de Aquí y que el hombre vea que no es copia. La copia la harán de ella. Estos Escritos tendrán una copia grandiosa. Estas Palabras dichas por Dios serán llevadas y leídas en grandes sitios de enseñanza.

Desperté, oí:

Tus rezos llegan Aquí cuando tú amas.

Hay quien reza cambiando el rezo:

“Yo rezo, pero tienes que darme”.

“Yo rezaré cuando me des lo que Te pida”.

“Yo no te rezo más porque mi petición no me la diste”.

¡Estos rezos no son ruegos de Amor a Dios!

El ruego de Amor es:

“Señor, haz que yo siempre esté acordándome de Ti”.

“Señor, Te rezo para quitarte enfados que te dan los que no Te aman”.

“Señor, Te rezo, porque así hablo Contigo.

“Te rezo, para que olvides el que Te ofende.

“Esto es rezar para ti y Amar para Dios.

El Rosario lo inventó Domingo y se lo Iluminó Dios.


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