viernes, 16 de septiembre de 2011

“No es Caridad, si con malos modos la haces”. - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdídos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 99-100-101


En Sueño Profético decían:

Hay quien hace el bien con tanta alegría, que el que lo ve le quita importancia, el que lo ve sin amar a Dios; el que Lo ama, bendice esta actuación.

Dijo uno que acompañó varias veces a los Discípulos por ser amigo de Juan y éste invitarlo a llevar el bien que Dios le daba, que eran Palabras Eternas y Enseñanza para no hacer pecados, y para el que en él vivía, se apartara de él:

“También llevaban el sustento al necesitado, aunque no les vieras cestas; sus palabras movían las conciencias, y los que vivían sin ocuparse del hambriento, de oír al Maestro y a sus Discípulos, buscaban donde dar un salario y consolar al afligido, que éstos eran movidos por las Palabras del Salvador. Había otros que querían consolar pero les faltaba saber cómo hacerlo mejor”.

Este dicho fue de Pedro, que el Maestro tuvo que decirle a Pedro:

“Pedro, el bien que Yo te mando que hagas, es para que te vea mi Padre y se beneficie el necesitado, y ya aprenda el que quiera agradar a mi Padre. La Caridad siempre es más premio para el que la hace, consuelo para el que la necesita y pecado para el que mal de ella hable. No es Caridad si con malos modos la haces”.

Desperté, oí:

Pedro fue un día a un sitio a llevar Caridad, y la llevó tan contento, que unos fariseos que ya lo esperaban dijeron:

“Como trabajo no haces, haces Caridad. Yo quisiera que en algo te ocuparas, y ya tendrías tu cuerpo cansado”.

Esto fue lo que Pedro Le dijo al Maestro, y esperaba que el Maestro diera respuesta de quimera.

Pedro, a pesar de su fuerte Amor, pone primero la obediencia.

Y comprende de momento, que la Caridad de Dios, desde el Cielo Dios la premia.

¡Qué bien dichas las Palabras que Dios a Pedro enseña!:

“Pedro, el bien que Yo te mando que hagas, es para que te vea mi Padre y se beneficie el necesitado, y ya aprenda el que quiera agradar a mi Padre”.

“La Caridad siempre es más premio para el que la hace, consuelo para el que la necesita y pecado para el que mal de ella hable”.

“No es Caridad, si con malos modos la haces”.


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