domingo, 4 de septiembre de 2011

No hay quien busque a Dios, y muera sin encontrarlo - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 16-17-18


En Sueño Profético decían:

El que quiere, quiere a Dios; el que busca, encuentra a Dios; y el que llama a Dios, Dios responde.

No hay quien quiera querer a Dios, y Dios no lo deje que Lo quiera.

No hay quien busque a Dios, y Dios se esconda.

Y no hay quien Lo llame, y no responda.

¿Quién quiere querer a Dios y Dios no quiera que tú Lo quieras?

¿Quién quiere buscar la Gloria, y Dios cerrártela quiera?

Aquél que diga, amo a Dios, Dios ya le borra la cuenta.

Hay quien ve que otro ama y dice: ¡Ay, quién pudiera!

Hay quien ve hacer el bien y él no lo intenta siquiera, pero dice: “Yo no puedo hacerlo aunque quisiera, ¡tengo mis obligaciones!, que Dios quiere las primeras”.

Aquí ya te ha ido diciendo, lo que es querer y que quieras; lo que es vivir queriendo y haciendo lo que Dios quiera, sin que Dios te desbarate el mal que hace tu materia.

Todo el que quiera querer, Dios lo deja que Lo quiera.

La lucha de Dios Padre fue mandar al Hijo a la Tierra, para que el hombre buscara a este Hombre que Dios era, para que el hombre no diga: ¿Querrá Dios que yo Lo quiera?

Desperté, oí:

Dios quiere que tú Lo quieras,
porque Lo quieras querer.

Dios quiere no tengas duda,
cuando Lo llames a Él.

Dios no se esconde “pa” nadie
que Lo llame con querer.

Si Lo buscas, Él te espera.
Siempre hizo esto Dios.

Pero déjate el pecado
antes de buscar a Dios.

No hay quien diga: ¡Dios mío!,
y Dios no oiga su voz.

Hay veces que no contesta,
porque la contestación
sería oír sentencia.

Es mejor querer a Dios,
buscarlo, y ya que encuentras,
vivir sólo para amarlo.

Es fácil querer queriendo,
buscar amando,
decir: ¡Dios mío,
yo no te enfado!

¡Si Tú me has dado Amor aquí,
y Ahí en la Gloria me estás esperando!

No hay quien busque a este Dios,
y muera sin encontrarlo.

Porque Dios se hizo Hombre,
para enseñar a buscarlo.


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