martes, 20 de mayo de 2014

Dios quiere que Esto sea para todos los hombres

En Sueño Profético decían:

Sufrimientos en el que a Dios sirve, triunfos mandan de esta Gloria.

Sufrimientos alabando a Dios, no dudes que Dios los coja para enseñar a cómo llevar la materia el tiempo que ahí tengas que estar.

Que por falta de esta Enseñanza, el hombre vive como el animal que no puedes domesticar.

Dijo uno:

Por eso quiere Dios que Esto sea para todos los hombres, sin diferencia de razas ni de clases. Esto es para el espíritu, y el espíritu no tiene forma ni color. La forma y el color es la carne, cuerpo que ve el hombre, traje del espíritu. Espíritu que una vez que abandona el cuerpo, Aquí tiene la misma nacionalidad, sin diferencia, no como ahí lo ven con cuerpo.

Si el hombre pensara, vería que Dios no tiene razas ni clases, ni culturas, ni 
quien no sabe leer este letrero: “No toques, que mueres”. Igual es el espíritu cuando ya no tiene cuerpo.

Dios, siendo Creador, al hombre le tiene los mismos ojos, la misma lengua, el mismo oído, los mismos brazos y las mismas piernas. Luego, ellos, ya, según el espíritu, así hacen uso de ello.

Si piensas un poco, Dios no tiene diferencias. Las que hay las ha puesto el hombre y Aquí no cuentan. Aquí pueden estar juntos el que cuidó las vacas y el que enseñó las letras. Y Dios aparta al rico de monedas y al que vivió en la miseria, si su Mandar no aceptan.

Desperté, oí:

Sigue cundiendo el Mensaje
que Dios manda
para todas las naciones.

Porque naciones es mundo,
y no hay otro Dios que enseñe.

De este lugar se hablará
como se habla de Israel.

Pero Dios nació para el mundo,
aunque naciera en Belén.

Y puede haber sitios lejos
donde Lo adoren más
que el pueblo de Israel.

No dejes que esta noticia
más tiempo quede en secreto,
que puede ser curativa
para el espíritu,
sin tomar medicamento.


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Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II