martes, 23 de septiembre de 2014

La Sencillez de Dios

En Sueño Profético hablaban de la Sencillez de Dios. Dijo uno:

Dios es Sencillo. Todo lo que sea de Dios es sencillo. El hombre, si quiere, ve cuando es obra de Dios. Todo lo hecho por Dios es sencillo.

Apareció un jardín, y esta misma voz dijo:

¿Quién daría el colorido
a tanta flor a la vez?

¿Y quién le daría la vida
cualquier día al amanecer,
y abriría los capullos
sin los pétalos romper?

¡Todo lo de Dios es sencillo,
si el hombre lo quiere ver!

Este jardín se sembró,
y ya se dejó a Él,
a que con su Sencillez,
vieran las plantas crecer;
que aquello que plantaron
fue también su Sencillez.

Pues más sencilla es la lluvia,
que también es obra de Él.

Todo lo de Dios es sencillo.
¿Cómo esto el hombre no ve?

Pues más sencillo es dejar
un cuerpo sin vida,
y traerse la vida Él,
y hacer que todos vean
que el cuerpo, muerto no es.

Todo lo de Dios es sencillo,
si el hombre lo quiere ver.
¿Habrá cosa más sencilla
que oír hablar el Lugar
de lo que Dios antes habló en él,
para luego publicar?

Es Sencillo porque es Dios.

El hombre, todo es liar,
liar y hacer difícil
lo que sencillo era ya.


Desperté, oí:

Estudia lo que es Dios,
y ya sabes donde habla.

Estudia su sencillez,
y ya conoces sus Palabras.

Donde Dios ya se presente,
la sencillez no le falta,
porque esta sencillez
es Dios el que se la manda.

Si estos Mensajes los diera
un sabio de ahí de la Tierra,
escoltarían su casa,
y a ella la harían reina.

En cambio, como es de Dios,
esto al hombre no interesa.

Todo lo de Dios es sencillo,
el jardín te lo demuestra.

Y el que tiene el Arrobo,
¡con la sencillez que cuenta
todo lo que a él le dicen
cuando no tiene materia!

Cuando oigas hablar de Dios,
diciendo “Dios me habla”,
observa la sencillez
que despiden sus Palabras.

Pues si no ves sencillez,
es mentira que Dios habla.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 42-43-44-45