martes, 2 de septiembre de 2014

Viviendo en la oscuridad

En Sueño Profético decían:

Tienen tantas razones
para ver esta Verdad,
que Dios no obliga, y los deja
viviendo en la oscuridad.

Que la oscuridad la lleva
el que no ve esta Verdad.

Viven oscuridad,
cansancio y aburrimiento.

Llevan vida de ajedrez:
ahora quito, ahora pongo.

Con la gran diferencia,
que el ajedrez te distrae,
y el “quita y pon” de esa vida,
cuando ya no tiene remedio
es cuando ves que has perdido.

Dijo uno:

Sufre el hombre cuando ve
que no alcanza lo que otro tiene.

Que no sirve para nada,
te sirve para pensar:

“Cuando me llegue la muerte,
¿a quién le voy a dejar
esto que yo tanto cuido,
para que así lo reserve
y llegue a muchos siglos?”.

Hay quien se hace esclavo
de aquello que otro hombre valora,
lo cuida, lo mira
y se alimenta su mente
con el valor que le pongan.

Pero que nadie le diga:

“Vende y no te hagas esclavo
de lo que a Gloria no llega,
que puede que este valor
te quite la Vida Eterna”.

Desperté, oí:

Nombraban en este arrobo
la muerte de la materia,
que sabiendo el hombre que llega,
¡qué pocos piensan en ella!

¡Qué cierto que no comprender
las Palabras de Dios,
dichas o diciendo,
es vivir noche oscura,
noche triste,
que no da buen pensamiento!

Al hombre le hace falta hablar mucho
de esta Vida sin cuerpo.

Porque es pensar en un Dios,
que sin tú ver, Él está viendo.

El espíritu es la Vida
que al cuerpo da movimiento.

Que este movimiento es Mando
que Dios le deja a tu cuerpo.

Haz memoria del pasado,
del presente y del futuro.

Y verás que ningún cuerpo
queda vivo,
como se queda el espíritu.

Ésta es la Vida que queda,
la que Dios manda
y la que Dios luego pide.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Capítulo 8