sábado, 5 de junio de 2010

Bueno para Dios y bueno para el Hombre - Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pag. 196-197


En Sueño Profético decían:

Si crees en Dios, y tu Amor a Él es inigualable a otro amor, no te sale otro amor a tu lengua, antes que el Amor a Dios.

Dijo uno:

Bueno sin poner lo de Dios primero, no es bueno para Dios. Es fachada con buena pintura, y por dentro casa vieja, sucia y ruina que mal uso puedes hacer de ella.

El bueno, poniendo a Dios primero, Le sirve a Dios y al Prójimo. El bueno del hombre, no Le sirve a Dios, ni tampoco al hombre.

El bueno, que lo bueno va de Dios, no puede quedar en secreto. Y por encima de todo sale el Dios.

Desperté, oí:

¡Hazte primero bueno,
bueno para Dios,
y después bueno para el hombre!

Que el bueno de Dios
hace que crezca en los hombres.

El bueno del hombre
queda en la Tierra.

El bueno de Dios baja del Cielo,
y al Cielo te lleva.

¡Aprende a ser bueno
primero alabando a Dios,
dando gracias sin descanso!

Y ya sale de este bueno
buscar donde Dios
hoy está hablando.


***