miércoles, 16 de junio de 2010

Lo que el Elegido hace - Libro 38 - Te Habla El Profeta - Tomo V - Pag. 64-65-66


En Sueño Profético hablaba la Sabiduría del Reino de Dios. Decían:

Este aprender no cansa, pero pocos lo aprenden.

De este aprender tiene más gana el que enseña que el que aprende.

Si piensas el sufrir del que enseña te dan ganas de llorar.

¡Que con una cosa tan Grandiosa y una cosa tan Verdad, tenga que ir el que Dios Aquí lo trae, procurando no enfadar. Y que tenga que esperar momento que le puedan escuchar. Y que tenga que medir palabras para que no vayan a enfadar!

Dijo uno:

Si todo el que oye estos Mensajes pensara quién los dice en arrobo y quién los manda dictar, sería para que las rodillas las inclinara al entrar en el sitio donde las oyera.

Estas Palabras, al oírlas, tu vida te cambia, pero un cambio para bien, que nunca viviste jamás.

Que repasen lo pasado y comparen cómo está todo el que sigue estos Pasos y cree que Esto es Verdad.

El que cree no lo calla con el responder que da, y Dios le cambia su vida y lo premia, que esto lo pueden comprobar.

Desperté, oí:

Defendían al Elegido con su forma de actuar.

Decían que miraran pasos atrás. ¿Cómo habían vivido antes de conocer a este Lugar?

Todo el que ama a Dios, se entrega y recoge ventajas.

Y ya le ven un grande cambio de persona y de casa.

Y si aprenden los consejos que del Lugar salen, ya no son conocidos por aquél con el que hablen, al ver el cambio tan grande.

Todo esto y mucho más es lo que el Elegido hace.

Luego cambia el sueño en oración, y el dormir es corto.

Pero confía en Dios, que le dará Premio.

Premio para repartir a los que están cerca y a los que están lejos.


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