sábado, 19 de junio de 2010

Preocúpate de tu espíritu y éste cuidará tu cuerpo - Libro 22 - Investigaciones a La Verdad - Tomo III - Pag. 178-179


En Sueño Profético decían:

Valora el hombre el tiempo que le pone a lo material, y no valora el tiempo que le manda Dios, por el Instrumento, a su espíritu.

Busca y paga para enseñar a la materia, y no valora la Enseñanza gratis del Espíritu.

Busca la curación de la carne por buenos o malos caminos, pero el Camino de Dios el hombre tiene en olvido.

El hombre en otro hombre pone su confianza para evitar un peligro. Pero no le hables de este Mundo donde ya no sirve nada ni de valor ni de peligro.

Dijo uno:

Los valores de la Tierra al quitarlos de la Tierra ya no sirven, y los peligros del cuerpo, si el cuerpo no tiene espíritu, ya no tienen remedio.

Desperté, oí:

Preocúpate de tu espíritu
y éste cuidará tu cuerpo.

Y según hagas tu vida,
tendrás entrada en el Cielo.

Todo lo que al cuerpo eches,
no esperes coger provecho.

Él siempre estará a la contra
de lo que Dios manda bien hecho.

Si no estuviera el hombre
tan pegado a la Tierra,
tenía a Dios presente
antes que lo malo hiciera.

Un Espíritu de Dios,
su cuerpo lo va diciendo
en Caridad y Perdón,
si en medio de estas dos frases
ya ves la Imagen de Dios.


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