viernes, 25 de junio de 2010

Señor, dame Lo que Tú quieras - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag 157-158


En Sueño Profético decían:

La mayor Gloria de Dios es que tú quieras su Gloria; la mayor petición que tú Le demuestres Amor es, cuando pidas pidiendo: Señor, dame Lo que Tú quieras porque Tú eres Dios y sin pedirte, Tú no los dejas, Señor, Lo que Tú mandes al que Te quiera, tiene que ser lo mejor, aunque aquí en la Tierra el hombre no vea. Esta es la mejor petición que al Cielo llega.

Dijo uno:

A Dios Lo tiene presente el que quiera Vida Eterna; a Dios Lo tiene presente el que vaya a la cama del que enfermedad sufre; el que esto haga, quiere la Gloria de Dios, quiere la Gloria de Dios porque cumple sus Palabras que el Creador siempre dice al hombre; la Palabra del Creador es Caridad, Caridad a la materia, y desvelo con Amor; para salvar el Espíritu, Aquí no cuenta el ser bueno si no vas donde Dios espera, Aquí no sirven documentos de los que el hombre te sella; todo lo que ya he nombrado es aprendizaje del que Dios da su Palabra para Enseñar; Dios enseña y ya van enseñando, pero el aprendizaje fue sin visión ni comunicación, fue aprender Amando, Caminando y Aceptando, ya Dios te llama y te da Su Palabra creada por el mismo Dios Creador de todo lo que el hombre ve en el Mundo de materia y poderoso para darle vida a este Mundo invisible a los ojos de la carne, ojos que ven lo que el Espíritu quiere.

Desperté, oí:

Cada vez que Dios Arroba, Manda una grande Enseñanza.

Que son Palabras sencillas de grande altura de talla.

Aquí repito el principio del Mensaje.

La mayor Gloria de Dios es que tú quieras su Gloria.

Este, tú quieras, tan solo lo dice Dios.

Dios, el Creador de todo, te deja que quieras tú.

Te deja que quieras tú, y el si tuyo, vale en Gloria.

Si el hombre pensara esto, el malo quedó en la historia, y ya el hombre sería, ahí Paz y luego Gloria.


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