viernes, 18 de junio de 2010

PRÓLOGOS 8ª ENTRADA: Vicario Provincial P. Jose A. Cobos, O.C.


Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I

Aunque la Palabra de Dios no necesita prólogo, porque nada se le puede quitar y nada se le puede añadir, quisiera que estas líneas que aquí escribo sirvieran para que el lector de este libro recordara, antes de comenzar la lectura del mismo, que Dios no está muerto; que Dios vive; que hay otro mundo, mundo de espíritus, Reino de Dios. Y que si aceptamos que Dios vive, no debemos extrañarnos de que Dios hable en el lugar que quiera, a quien quiera y cuando quiera.

Si con esta reflexión empezamos su lectura, fácilmente entenderemos la grandeza que encierran las palabras de este libro.

Su contenido, no cabe pensar que sea sólo para intelectuales o teólogos, porque cuando Dios habla, habla para todos.

Ana García de Cuenca, su autora, es bien conocida por su labor de ayuda silenciosa y abnegada en favor de los necesitados, de los necesitados materialmente y espiritualmente.


Dice ella, que a veces, para vivir, necesita más ayuda el espíritu que el cuerpo, porque en el hombre, el espíritu es el que mueve al cuerpo.

Dios dice: "Por sus frutos los conoceréis". Sus frutos están reconocidos oficiosamente y oficialmente. Oficiosamente, por todos los que la conocen. Oficialmente, por el Gobierno de la Nación Española.

También son muchos los teólogos que reconocen la grandeza de sus escritos. Se compara su teología con la de Santo Tomás y su amor a Dios con el de Santa Teresa.

Para el católico receloso en su lectura, puedo decirle que no sólo no encontrará nada contrario a la Doctrina de la Iglesia, -como así lo avala Monseñor Guerra Campos, Obispo de Cuenca, al otorgar la Licencia Eclesiástica para sus libros-, sino que con ella encontrará un manantial puro en sabiduría Divina que podrá enriquecer enormemente su espíritu.

No quiero hacer más largas mis palabras, porque las importantes no son éstas, sino las que a continuación están escritas y que cuando el que ame a Dios lea, no le quedará duda de que Dios las dicta en su Gloria.

Doy gracias a Dios por haber tenido el privilegio de prologar este Libro.



Fdo.: P. Jose A. Cobos, O.C.
Vicario Provincial
Padres Carmelitas en
VENEZUELA