jueves, 24 de junio de 2010

Tres Espíritus - Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 77-78-79


En Sueño Profético hablaba Tomás de Aquino, Catalina de Siena, y Domingo de Guzmán. Hablaban los tres, como si uno pensara y los tres contestaran en un acuerdo. Dijo Domingo:

El hombre debía de exigir al que Aquí viene, respondiera a las preguntas que le hiciera él para aprender y poder hablar con naturalidad de este Vivir de Gloria. Ya dijo Tomás:

Si en una universidad dijera algún alumno: yo oigo, y lo creo, a una persona que Dios a diario la lleva a su Gloria y le habla para que enseñe en la Tierra lo que el hombre ocultar quiere. La reacción sería tal alboroto, que me atrevería a decir que le prohibirían el seguir hablando, y amenaza para expulsarlo. Por eso, tiene que ser dar por todas las partes del Mundo la noticia de este Mensaje viviendo. Dios es el mismo, y sus Palabras son sin cambio. Dios, que ayer habló, hoy habla, y mañana tiene que hablar para que ese Mundo material viva al aliento de las Palabras del Creador. Domingo, ya se oye hablar:

Era, para que desde que Dios vivió Hombre, el hombre, a lo que oyera de Dios dijera, AMEN, cuando la conducta del Comunicante fuera cumpliendo las Leyes de Dios, más en el Prójimo que en ti mismo, para imitar más a la Vida que Dios vivió de Hombre. Es Catalina de Siena, la que el Arrobo termina antes de quedar despierta:

Es más Amor con más fuerza, el redoblar las Palabras cuando llegas a la Tierra. Es más verdad el que grite: Dios me arroba para enseñar a que eduques a la materia al Mandar de este Mandar; después que quedes sin carne, la disculpa no te va.

Desperté, oí:

La Fuerza de Dios se ve cuando lean este Mensaje y tú lo quieras escuchar.

¡Qué Palabras dichas en Gloria por tres Espíritus que sus nombres ahí se nombran!

Se nombran dando Enseñanza y han quedado en la Historia.

Pero que alguien refiera de Catalina de Siena.

Si puedes el referir, de antes de verla muerta.

Pero una vez que murió, da risa el hablar de ella.

Bien dice Tomás de Aquino, la reacción de la universidad en uno de sus alumnos.

En uno que su contacto tuviera con el que Dios trae Aquí.

Ya Domingo de Guzmán, no pide Perdón a Dios por el que el predicar lo hace en contra de Dios.

Si predicas las Palabras que Dios dejó ahí en la Tierra, busca las que mande hoy, que es hierba segada o en siembra.

Siendo la misma semilla, más fuerza tiene la siembra.

TOMÁS, DOMINGO, y CATALINA DE SIENA


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