martes, 13 de julio de 2010

Da pena y miedo, que si Dios no les paga, no publiquen su Evangelio - Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - Pag. 13-14


En Sueño Profético decían:

Es de pena, de vergüenza y de miedo, que el hombre le cobre a Dios las Palabras que está diciendo a un Espíritu en estos momentos. Que no es que las dijo, es que hoy las está diciendo. Y las dice con el Mando de que las sepa el mundo entero.

Si el hombre creyera en Dios, amaba o tenía miedo. Y se daría por elegida la nación, pueblo o aldea que ocurriera un Caso igual a éste, que hoy es único, y esto se está diciendo sin secretos. Da pena (se repite en Gloria) y miedo que el hombre, si Dios no les paga, no publiquen su Evangelio, éste diciendo.

Dijo uno:

No se ha dado el caso que el médico pague al paciente para que deje que lo cure; ni el farmacéutico implorar y tener que pagar al que llega a la farmacia a por la medicina, que si no lo cura, le quita los dolores.

Ahora pasamos a un buen cargo, o una grande herencia. El que da el cargo, pagar e implorar para que acepten el cargo. Y el que deja la herencia ir detrás, limosneando, para que acepten esta herencia.

Desperté, oí:

Ponían en la Gloria tantas comparaciones, que no las dictan por ser Dios Dueño de las dos Vidas.

Que estas dos Vidas tienen dos Mundos.

Tierra, llena de maldad y egoísmo.

Y Gloria, sitio de Paz Eterno, donde Dios llama a los hombres, con sus Palabras, en un Lugar que mandan sean oídas y cundidas.

Si esto el hombre pensara, ¿cómo iba a cobrar a Dios sus Palabras?

Esto es una nota más, que el hombre descubre que a Dios no ama.

El hacer esto público, material no pagan nada.

Es camino que dejas libre para, el que quiera, que a Dios busque sus Palabras.

Dichas con el mismo Mando, sin quitar ni poner una palabra.


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