sábado, 31 de julio de 2010

Los Mandamientos Dios jamás los cambiará - Libro 83 - Te Habla El Profeta - Tomo XI - Pag. 95-96-97


En Sueño Profético decían:

Si el hombre viviera los Mandamientos de Dios, no haría pecados ni reformaba sus Leyes. Las Leyes de Dios no admiten reforma. Dios no admite en sus Leyes las del hombre, porque las del hombre muchas van en contra de Dios.

Dijo uno:

El hombre que haga las Leyes de los Diez Mandamientos, pero que no intente anular los Mandamientos. Que piense el hombre que los Mandamientos es lo que Dios tiene mandado y no lo que el hombre quisiera mandar. Que a esto que aquí dicen se va a dictar la respuesta, que el hombre ya la vive sin ponerla: "Primero amarás a Dios sobre todas las cosas". Que el hombre esto lo reforma amando a todo y diciendo: "¿Por qué voy a amar yo a Dios? ¿Quién es Dios para que yo lo ame lo primero?"

Esta es la reforma que el hombre quiere que Dios haga de sus Palabras, y así ponerle respuesta a los nueve que aquí no se han dictado.

Los Mandamientos Dios jamás los cambiará. Lo que sí hace este Dios es, que al que no los cumplió y le pide el Perdón, perdonarlo. Porque Él manda su Amor al que su pecado llora, como Agustín lo pidió, pero no hizo reforma de los Mandamientos de Dios. Fue que en su mal vivir los Mandamientos no cumplió.

Desperté, oí:

Cierto que en el Perdón, si observas, son distintos pecadores y distinto el Perdón.

A unos los ves perdonados, que fueron grandes pecadores y Dios los premia con el don de hacer Milagros.

Otros le sirven a Él para seguir al pecado y que pocos puedan hacerlo.

Esto parece reforma, de coger al que pecó y servirle a Dios en su Gloria.

Pero este pensar no lo hace el que a Dios adora.

El que adora lo ama más por lo mucho que perdona.

Que siendo Dios perdona y luego te lleva a su Gloria.

Si olvidas los Mandamientos fijo que caes en pecado.

Pero es pecado mayor el que quieras reformarlos.


***