jueves, 1 de julio de 2010

Hermosura falsa - Libro 90 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo XII - Pag. 36-37-38


En Sueño Profético decían:

Lo que no es admitido por Dios, no puede ser Divino, no puede ser hermoso y no puede ser bueno. Lo que Dios tiene prohibido no puede tener hermosura, es rosal envenenado, que el olor de sus rosas mata porque antes envenena con su hermosura falsa. Lo que no mira Dios, porque a Dios echa la espalda, no puede tener belleza.

Dijo uno, que decía unas palabras que no hay precio para compararlas si esto fuera con dinero:

El hombre le dice hermoso y le pone hermosura a lo que muchas veces está en contra de lo que Dios manda. Aquí cito yo unas cuantas frases:

La belleza en la mujer, convertida en víbora venenosa. A esto le llaman hermosura, y se inclinan ante ella, reverenciando hermosura.

La gran pistola o fusil, o escopeta de gran marca, el hombre la mira, y la mira y desea manejarla, y le echa sus requiebros: “¡Qué hermosura de arma! ¡Quién pudiera conseguirla!”

A qué pocos les da por pensar: “¡Si no viviera el fusil, porque el hombre despreciara…! ¡Cuántos llevan ya caídos por culpa de estas hermosas armas! Los cañones y las bombas, a más distancia se alarga, son inventos más hermosos, y al inventor lo halagan, y le pagan gran fortuna por estas armas que matan.

¡Qué hermosura puede haber en esto que Dios no manda y está en contra de su Reino!

Desperté, oí:

Tenía que saber el hombre lo que es Divino, hermoso y bueno.

Estas palabras no se deberían emplear en lo que no fuera en la línea de Dios.

Una mujer venenosa, que su veneno te deja, ¡cómo puede ser hermosa, si es mandada de Satán!

Ni hermosa ni buena, la debería llamar aquel que a este Dios quisiera.

Y a los armamentos de matar, el hombre formarle guerra, con un desprecio total.

Pero antes de hacer esto, se tiene que confesar él solo, mirando al Cielo y ofreciéndole a Dios Paz.

Y ya sabría reconocer dónde poner el nombre de lo malo y de lo bueno.

Si vives con el pecado, robas los nombres al Cielo.


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