miércoles, 14 de julio de 2010

Retira el miedo - Libro 58 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno -Tomo VI - Pag. 88-89-90-91


En Sueño Profético se vio una nube grande blanca. Bajaba del Cielo, porque no se le veía parada al quedar en el suelo. Se quitó la nube y el Cuerpo de Dios Hijo, con su túnica y su manto, tenía una gran Luz con resplandores que salían de todo su Cuerpo. Ya dijo estas Palabras, que manda que queden dictadas:

“Retira el miedo, que quieren que quedes en prisión con los que ponen mi Mando para apartar de mi Gloria. Si mis Palabras las cogieran y las pensaran, ya el Mundo de mi Padre y de Mí hablaban. Estos Arrobos dictados son las mismas Palabras que mi Padre dijo en Mí cuando mi Cuerpo estaba en la Tierra. Tu pensar ponlo en el Cielo; en la Tierra, el que no crea en mi Existencia, dale desprecio. Las Fuerzas de mi Padre, dichas por Mí, no faltarán mientras viva tu cuerpo”.

Quedó silencio, y ya dijo un discípulo de Dios:

Ha sido la Voz de Dios Hijo la que ha dicho estas Palabras. Son Palabras de alegría para el que Dios le da Mando; pero también de grande sufrir, porque te llega el pensar de qué hacer para dar alegrías, o para que no puedan vivir los que deberían de tener en público, por todo el Mundo, que Dios está con Cuerpo en su Reino, y habla para que cuando entierren los cuerpos, los espíritus vayan a donde salieron, que es la Gloria.

Nosotros, los Discípulos, tuvimos muchos momentos de pasar grande sufrir cuando veíamos el desprecio que Le daban a Dios Hijo, Maestro, como Él quería que Le llamáramos. Estas palabras son dichas por un Discípulo de Dios.

Desperté, oí:

¡No hay palabras para decir cómo son las Palabras que a Dios Le oyes, con su Voz y su Imagen!

No se pueden decir porque es un sentir tan grande, que temes que den desprecio, y tu responder sea con maldiciones por dentro.

Tan sólo el ver su Rostro, con la Paz que da con su Mirada, ya, el pensar su sufrir, no sabes cómo contarlo.

Ya, que todo el tiempo sea para publicar los Libros. Y a más cantidad vean, más escándalo se formará.

Son ya muchos años, todos los días, Dios hablando en el Arrobo, y al cuerpo mandándole, diciendo que publiquen que este Caso hoy es único.

Que esto se puede ver en la cantidad de Libros que hay publicados.

El despertar del Elegido fue temprano, pero la alegría le quitaba el cansancio.


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