jueves, 15 de julio de 2010

Si no obedezco, ya me persiguen los espíritus malos - Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - Pag. 50-51-52


En Sueño Profético decían:

Dios contesta a la llamada que es llamada con Amor. Que este contestar lo entiende el que también ama a Dios. Si no ama no entiende, y contesta con ofensas para Dios.

Amando y aceptando ya das confianza a Dios. Y hace que te sientas un Amor que te hace pensar: “Esto será lo mejor. Si Él sabe que yo en Él confío ya me allanará el camino que difícil lo veo yo”. Esto es confiar en el Poder de Dios.

Dijo uno:

¡Qué falta le hace al hombre que meditara las Palabras que dicen en la Gloria, para que aprendiera a pedir a Dios y a oír su respuesta! Y para que también pensara: “Cuando Dios elije y manda sus Palabras, si yo no las obedezco, estoy de Dios apartado, y ya me persiguen los espíritus malos”.

Los espíritus malos tienen fuerza si a Dios no estás amando. Si Lo estás amando, intentan llegar haciéndote ver que cambies de vida, que dejes el sitio de Dios y que vivas tu vida. Que esto llega a tu espíritu y te mortifica si sientes Amor; si esto no sientes, es que eres enemigo de Dios.

Desperté, oí:

Que cada día sea esta Enseñanza más cundida.

Que esto es para el bien del Mundo, que tiene a Dios en olvido.

Decían en la Gloria que aceptar y despreciar era señal de Amor grande.

Aceptar lo que te venga; y despreciar al que a Dios no quiera.

Esto ya tiene Altura y Poder de Dios, que acerca y aparta.

Acerca al que busca compaña de Dios; y retira al que está en contra de Dios.

Hay que seguir buscando para cundir que este Caso está pasando.

Que Dios dará Sentir y Poder para conocer a los espíritus que no son de Él.

El que crea estas Palabras la obediencia la agranda.


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