viernes, 23 de julio de 2010

Piensa en Dios, y verás como Dios habla - Libro Recopilación - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Pag. 240-241


En Sueño Profético decían:

La edad en el espíritu no cuenta para enseñarlo al bien o al mal. El espíritu no puedes decir que es joven, el espíritu tiene siempre la misma edad. El espíritu siempre va de Dios, pero su retorno no siempre vuelve a Dios, ya vuelve donde quiere el hombre.

Dios, única razón de la Existencia, siempre está enseñando sus Palabras, dichas por su Espíritu y repetidas por el hombre.

Si Dios no enseñara y dejara al hombre, ya no se hablaría de Dios, porque los mayores no amarían y no enseñarían a amar, porque a estos mayores no los enseñaron, porque los que tenían que enseñarlos tampoco amaron.

Hablando Dios en el hombre, el hombre tampoco ama. Pero Dios habla y enseña, y ya el hombre manda su espíritu a Gloria o Infierno.

Dios enseña y el hombre elige.

Dijo uno:

No debería extrañarle a personas que sus sentidos son reconocidos por el mismo hombre; sentidos capacitados, personas que el hombre pone en sus manos su vida, personas en las que tu caudal tú depositas, personas que un "sí" o un "no" suyo mataría tu carne; a estas personas no debería extrañarle la Existencia de Dios y que su Palabra siempre esté dicha por uno que diga: "Dios me habla".

Desperté, oí:

Al hombre culto no debería extrañarle que Dios hable y enseñe.

El hombre que lea estas Palabras: "Y que habló por los Profetas", no debería dar diagnóstico hasta que fueran estudiadas estas Palabras, no por el hombre y sí por la conciencia.

El hombre le deposita su carne al hombre para que se la guarde.

Y Dios le deja su espíritu con confianza, para que según el hombre quiera, allí vaya este espíritu.

Piensa en Dios, y verás como Dios habla.

Piensa en su Grande Poder, y no le des importancia a aquello que venga de Él.

Dios tiene que hablarle al hombre, para que hable el hombre de Él.

El hombre habla de Dios sin querer reconocer que la palabra que dijo, antes ya la supo Él.

Dios Vive y da Enseñanza, para que hablen de Él.


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