jueves, 22 de julio de 2010

Si no quieres Prójimo, no quieres a Dios - Libro 38 - Te Habla El Profeta - Tomo V - Pag. 39-40


En Sueño Profético decían:

Si no quieres Prójimo, no quieres a Dios.

Si no compadeces, no quieres a Dios.

Si hacer el bien te molesta, no quieres a Dios.

Y si guardas el perdón y lo niegas, ya no quieres a Dios.

Dijo uno:

Querer a Dios es vivir para Él lo primero, ayudar al que necesite la ayuda que tú puedas darle, pensando que Dios te está viendo y que Él se pone contento y le quitas sufrimientos que el que no Ama le manda.

No puedes querer y olvidar que todo el bien que hagas Dios te lo premiará.

¡La investigación para saber de esta Verdad es tan sencilla! Porque puedes ver la actuación del que Dios tiene para que cunda lo que Él le manda, pues con seguirlo una semana, pides Perdón por el mal trato que tu pensar estaba dando. Siempre lo oirás Suplicando, para que el mal lo desprecien. Siempre le verás buena cara, porque lo que quiere es que no enfades a Dios, y que no compares el porqué unos viven bien, teniendo de sobra, y otros mueren de hambre, y que no pienses el porqué a ti esto ha de pasarte.

Desperté, oí:

Si estudias las condiciones del que Dios Elige, verás que toda su lucha es por querer que a él lo copien, siguiendo sus pasos y acción en el rico y en el pobre.

En el rico, para que piense que Dios sabe lo que tiene.

Y en el pobre, para que piense que si está lleno de Dios, Él le Mandará para que le sobre.

Y que en los tropiezos de la vida nunca culpen a Dios.

Todo es Amor a Dios. Tanto, que Él ya no deja de darte Mando.

Cambia tu vida, pensando que el que siga estos Pasos, Dios también le dará Mando.

Pero piensa también, que el hombre pondrá cruces al Mando que Dios dé.


***