jueves, 27 de enero de 2011

Cuenta con Dios para todo - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 107-108


En Sueño Profético hablaban los Discípulos de Dios Hijo. Decían:

No hay seguridad más grande de que a Dios no ofendes, que hacer lo que Él manda.

Mucho nos decía estas Palabras:

“Si hacéis lo que mando y Me preguntáis qué debéis hacer, no os vendrá sufrimiento de arrepentimiento”.

Un día nos contó el Maestro, que estando en una posada, llegaron unos hombres a pasar la noche, para a la mañana siguiente madrugar y empezar la faena en los terrenos que cerca de allí tenían. Sabiendo que el Maestro era Dios y habiendo hablado varias veces con Él, no le dicen nada del negocio que entre manos traían. Decía el Maestro que estaban en trato con unas 4 docenas de vacas, y que esquivaban su cara de la mirada del Maestro. Hicieron su trato, y no pasaron dos días en quedar: el que vendió, con su dinero; y el que compró, sin vacas. Tenían una epidemia que el Maestro sabía, pero conociendo al Maestro los dos, ninguno cuenta con Él: ni el que vende, ni el que compra. Los dos tratan de ocultarse del que todo lo sabía, del que todo a Él obedece. Siguió contando el Maestro, que los dos fueron a buscarlo: uno, a llorarle sus culpas por no haber contado con Él para comprarlas; y el otro, fue pidiendo Perdón por saber que estaban contaminadas y a sabiendas las vendió. Estas Palabras dio el Maestro para los dos que Lo conocen y no aman:

“Si hacéis lo que mando y me preguntáis qué debéis hacer, no os vendrá sufrimiento de arrepentimiento. Las vacas hubieran sanado, y hoy estaríais dentro de la Obediencia que mi Padre en Mí vive y Yo enseño”.

Desperté, oí:

Se hace más daño,
el que cree en Dios y no ama.

El que no cree,
vive su vida aislada.

Aislada de lo Divino
que el demonio te separa.

Es mejor contar con Dios,
por mal que las cuentas salgan.

Pues si salen mal con Él,
es que no las vemos claras.

Cuenta con Dios para todo,
y luego no pongas faltas,
que después darás razón
a todo lo que Dios haga.


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