sábado, 29 de enero de 2011

Descanso - Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo I - Pag. 19-20


En Sueño Profético decían:

Se cansa más de vivir la vida
el que menos ama a Dios;
se cansa más,
porque no encuentra el descanso.

Ya puede buscar caminos
por sitios más variados,
que descanso no verá.
Cada día encontrará
algo que robe el descanso.

El que ama, lucha por la vida,
y en esta lucha
encuentra el descanso;
nada le parece igual,
todo lo ve variado,
a todo le ve grandeza:
a lo barato, a lo caro;
siempre se siente feliz,
y aún espera con agrado
lo que otro llama sufrir.

¡Es grande la diferencia
de un vivir a otro vivir!.
¡Es falta de Amor
que la vida canse así!.

Dijo uno:

Había un farolero en mi pueblo
que encendía los faroles
con ritmo de canturreo
y alegría de vivir.
Treinta años llevaba
correteando el pueblo,
día tras día:
lluvias, vientos y fríos,
pero nunca se vio cansado;
nunca su cara apartaba tu trato.
Tenía costumbre de decir:

Hágase la luz del Cielo,
que yo no falte una noche,
que a oscuras no esté mi pueblo.

Cuando ya terminaba el recorrido
y se veía con el sereno:
uno acababa el trabajo
y el otro empezaba el nuevo.
También éste era de Dios,
de noche guardando el pueblo,
con su chuzo de compaña,
dando vueltas en silencio.

¡A éste tampoco le cansa la vida,
vive feliz en su silencio!

Desperté, oí:

Pensando en estos hombres,
te consideras feliz.

Te consideras feliz,
si algo en la vida te ha pesado.

Te consideras feliz,
si comparas tus trabajos
y tu forma de vivir.

Si vas buscando descanso
con cansancio de vivir,
nunca encontrarás descanso.

Porque el descanso es vivir
sólo para a Dios amarlo.


***