martes, 18 de enero de 2011

Ira y Soberbia - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 164-165-166


En Sueño Profético hablaban de la ira y de la soberbia. Decían:

La ira ejerce cuando está fuera de Dios. La ira, antes, procura retirarte de Dios, y luego, actúa.

Dijo uno:

Yo oí una vez al Maestro decir estas Palabras: “Donde no hay Paz, que no me llamen, que no estoy. Donde hay ira, es porque antes se fueron de Mí”.

Estas Palabras me sirvieron en varios sitios que, estando yo, presencié ira y vivían sin Paz. Refiriendo yo estas Palabras a Tomás, me dijo:

“Conserva también estas Palabras del Maestro: “La ira es vendaval, huracán, que lo mismo arranca la espiga, que levanta la muralla; serpiente que hace fuerza, porque el mal fuerza le manda”. Yo te estaría diciendo Palabras que este Maestro nos habla para dejarnos enseñados y que se cundan sus Palabras. Hay veces que nos miramos, no por no comprender, nos miramos por la grandeza que cada Palabra deja de Enseñanza. Un día, estando en la montaña, antes de empezar el Sermón, nos dijo:

“Mi Padre podría enseñar sin Mí, una vez que Yo soy el Padre, pero no Me verían a Mí, ni Yo diría: “Vengo del Padre. Cuando Yo vaya al Padre, vendré en Espíritu. Si mi Padre no se hace Hombre, seguirá mi Padre hablando en el Profeta –Lugar suyo para la comunicación al hombre–, pero no verán a Dios de Hombre como Me ven a Mí. Vosotros id por todos los rincones del mundo diciendo que habéis visto a Dios de Hombre. Al que os reciba, enseñadle, y del que os desprecie, huid; pasad de las personas y de las casas como si fueran el desierto”.

Desperté, oí:


¡Qué Enseñanza da de ira,
para aprender a enseñar!

Luego, ya, piensas y dices:
“la ira coge la lengua
y las manos sin pensar,
y en una cárcel te mete.”.

Por eso hay que pensar
antes que la ira entre,
acercarse mucho a Dios
y vivir la Paz Eterna.

Habiendo Paz noche y día,
ten seguro que está Dios
haciéndote compañía.

Si amas, Lo notarás
en la Gloria que respiras.


***