lunes, 10 de enero de 2011

Hazte niño, y Dios te hablará - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 243-244


En Sueño Profético decían:

Cuando Dios habla al hombre, se ve por el escándalo que forma el hombre. Aquí se destapa el que dice que es humilde, el que dice que Lo ama y el que adora al Elegido anterior a éste.

Si crees que este Dios vive y que por ser Dios no cuenta con el hombre para hablarle al hombre, no dudes de este Dios, porque la duda en su Poder puede ser separación.

Dios quiere que tú Lo oigas, pero que no Le aconsejes. Si tú dudas, no amas, y si sabes que Vive, no te extrañan sus Palabras.

No puedes hablar de Dios ahí sin aceptar cuanto vaya de Aquí.

Desperté, oí:

Si te extraña que Dios hable, ¿por qué hablas de lo que habló?

Hablan de Dios sin sentir a este Dios.

Si Lo sintieran, conocerían dónde habla, porque Él da la Luz al que se la pide.

Las Palabras de Dios son dichas para que sean comprendidas por los niños.

El que a Dios ama, éste es niño.

Y el que “dice” que Lo ama, se viste de cordero, pero éste es lobo.

Hazte niño, y Dios te hablará.


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