miércoles, 26 de enero de 2011

El hombre crucifica la Carne, pero al espiritu no llegará - Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - Pag. 189-190


En este Sueño Profético me hablaban de la Crucifixión:

El hombre sabe del Dios Crucificado. De esto hay tanto escrito, que todos saben lo mismo. Se habla de la Crucifixión tan normal, que dudan de que viva. Dios Vivo, poco se venera. La Palabra “Vivo” extraña, hasta el punto de querer hacerle la vida imposible al que este Dios Vivo se comunica. De tanto hablar de su Muerte, pasa esta Muerte sin detención e impide pensar que Vive entre los hombres.

El hombre crucifica la Carne, pero al espíritu que es de Dios, a éste, por Libertad que coja, a este espíritu no llegará.

Desperté y vi un cuadro con Dios Hijo. Se veía el campo y muchos borregos.

Oí:

Si de Dios Vivo se hablara, a Dios Vivo conocerían.

Dios está Vivo, y todo lo vivo no es muerto.

La muerte no habla, y lo vivo no calla.


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