miércoles, 9 de marzo de 2011

Dios sufre con tus ofensas - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag.243-244


En Sueño Profético decían:

Siempre que llamas a Dios con Amor, Él te responde. Y cuando Lo buscas con caridad, Lo ves.

Dijo uno:

Cuando ves más que es el Único Dios, es cuando Lo ofendes; cuando ves que, después de que Lo has ofendido, Él no te responde. Él podría responderte dejando ahí tu materia y mandando tu espíritu a sitio que jamás esté Dios. Dios ve que de cien, uno no Lo ofende. Dios, con que no Lo ofendan, aminora sus sufrimientos. Pero si Lo buscas con Amor, Dios te entra en su Gloria, aunque ahí estés con materia. Dios sufre con tus ofensas, y Lo Glorificas si Lo amas. Si dices una blasfemia contra Dios, es clavarle un clavo. Y si pecas sin nombrar a Dios, ya estás haciendo llagas. Pero si Lo reverencias, esta reverencia Le sirve de bálsamo para las heridas que Le produjeron los que pecaron por no amarlo.

Dios, siempre está hablando en un hombre, para que los demás hombres no pequen y no hagan sangrar a Dios, no por sus heridas, sino por tener que separar al hombre de Él.

Desperté, oí:

El sufrimiento de Dios es tener que retirar al hombre de su Gloria.

Tener que dejar que el hombre no quiera Gloria.

Dios no sufre por lo que Le hicieron, Dios sufre por lo que Él tiene que hacer.

No blasfemes, que desafías a Dios.

No peques aunque no nombres a Dios, que Le reproduces llagas.

Ámalo mucho, reveréncialo más, y en estos dos hechos, bálsamo Le darás.

La prueba más grande de Amor es evitar que sufra Este que tú amas.


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