domingo, 27 de marzo de 2011

“El que sufrir manda, Amor pisa”. - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 241-242


En Sueño Profético se oían alabanzas a Dios. Éstas eran unas palabras que a Dios Padre repetían:

¡Dios, que todo es tuyo y en todo mandas!, ¿cómo el hombre manda que sufras Tú?

¡Dios, que tu Poder está en tu Mirada!, ¿cómo el hombre no se cansa de mandarte sufrir?

¡Dios, que sabiendo el hombre que Tierra tiene que abandonar, Tierra prefiere antes que amar!

¡Hombres que Te hacen sufrir, porque Tú no dejas de amar!

El venerar de esta Gloria no debería faltar, no debería faltar en Tierra, y que el hombre hiciera una reverencia al oír tu Nombre.

¡Dios de los Cielos, que en Tierra ya te conoció el hombre, y sabiendo que eras Dios, martirio Te dio en el monte!

Aquí vería el hombre a Dios, si quisiera conocerlo.

Dijo uno:

Estas alabanzas las dan en Gloria. Estas alabanzas deberían no faltar en Tierra, como ya las dicen, en alabanzas. Al hombre le hacen falta para no hacer pecados, para amar y alabar a este Dios Padre y Dios Hijo.

El que alaba a Dios, nunca puede mandar a Dios sufrimientos.

Estas Palabras dijo Dios cuando vivió de Hombre:

“El que sufrir manda, Amor pisa”.

“El que es culpable de las lágrimas del bueno, no Me quiere a Mí y hace sufrir a mi Padre”.

Desperté, oí:


¡Qué buena meditación para el que quiera enmendarse!:

“El que es culpable de las lágrimas del bueno, no Me quiere a Mí y hace sufrir a mi Padre”.

“El que sufrir manda, Amor pisa”.


Haz esta meditación
y no pienses en condena,
porque ya vives con Dios.

El hombre que sufrir manda,
no puede amar a Dios.

Porque si manda sufrir,
ya está pisando el Amor.

Piensa estas alabanzas
que Aquí presenciamos todos.

Pues si piensas, ya no mandas
el sufrir que manda aquél,
que manda porque no ama.

Hazte un esquema para siempre,
y resume estas Palabras:

“El que sufrir manda,
Amor pisa”.


Si lees esto despacio,
te corregirás tus faltas.


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