viernes, 18 de marzo de 2011

Permitir de Dios - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag.179-180


En Sueño Profético decían:

El hombre entiende el Permitir de Dios, diciendo: Dios quiere…; las cosas de Dios son así…; cuando Dios quiera se acabará tal o cual cosa…; si Dios no quisiera no ocurriría esto... Y te cuentan cualquier hecho.

Esto lo dice el hombre de oírlo de unos a otros. Éstas son palabras con sonido solamente, pero sin sentir el Amor de Dios. Si lo sintieran, dirían palabras que a Dios agradaran.

Dijo uno:

El Permitir de Dios, en vez de dar pena, da valentía al hombre.

Dios no quiere el olvido a sus Palabras. Dios no quiere el desprecio al Prójimo. Dios no quiere la injusticia ni la violencia. Dios quiere que el hombre viva la Paz y deje la guerra. Dios quiere que el hombre piense en el final de esa vida, y sin remedio en la muerte de la materia. Todo esto Dios lo quiere y al hombre deja. Pero el hombre olvida el “Permitir” y abusa de la palabra que él pone: “Quiere”.

Desperté, oí:

Dios permite tanto al hombre,
que para comprenderlo
tienes que amarlo.

Te permite hasta el Infierno,
por querer vivir apartado.

Te permite que Lo busques,
cuando te ves fracasado.

Esto no es querer de Dios.

Esto es Amor que espera,
por Salvar al pecador.

Lleva una lista contigo,
con un “sí” y con un “no”.

Y estudia estas Palabras,
siempre las mismas, de Dios.

Él quiso que fueran 12,
y 11 lo permitió.

No confundas el “Lo quiere”,
con el “Permitir de Dios”.


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