lunes, 14 de marzo de 2011

Responsable ante mi Padre - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 36-37-38


En Sueño Profético hablaban poniendo comparaciones. Hablaban de las distancias, de saber y no querer saber, de la persona que vive ignorando el Hecho, de la que todo lo sabe y no quiere dar la razón a lo que tiene que darle.

Decían:

La responsabilidad tiene varios grados. Hay quien es responsable de una responsabilidad que da risa. Y hay responsabilidades que cuestan llanto y hay que cumplir condena. Pero ésta no es la peor, por ser responsable de la materia, de una vida de materia, que al final es corta condena. Pero la persona que es responsable de lo espiritual, ésta no cumple condena, porque el cumplir nunca llega.

Otro dijo:

Esta pregunta fue dicha al Maestro cuando un día salíamos de la sinagoga:

–¿Tengo yo que quererte sabiendo que eres Dios, o con cumplir lo que manda Dios Padre basta?

Ésta fue la contestación:

–Con saber que soy Dios Hijo, ya eres responsable ante mi Padre. Si niegas mis Palabras, sin cundirlas y sin hacer que Me busquen, ya eres responsable de aquel que pudo oírme y no Me oyó. Esta responsabilidad es juzgada por mi Padre.

Desperté, oí:


Cierto que es responsable
aquel que esté cerca del Mensaje
y sepultura le dé.

Es un deber ante Dios
el no callar su Palabra.

No puede ser irresponsable
el que lo sabe y lo vive.

El que lo sabe y lo vive
haciendo el bien que hace.

Haciendo el bien que hace
para el Mundo sin carne.

Para que viva el espíritu
adorando a Dios Padre.

Tiene responsabilidad
el que no enseñe del Cielo
dándole para enseñar.

Esta Enseñanza debería,
si el hombre quisiera amar,
enseñarla en los colegios,
cuando el primer enseñar.

Y todos sabrían decir:
“El cumplir no es amar”.

El amar tiene el cumplir
de amar cada día más,
y nunca preguntaría
si en cumpliendo bastaba ya.


***