lunes, 19 de enero de 2015

No dejar las costumbres

En Sueño Profético decían:

Que piense el hombre el morir, y él solo se hará reforma, reforma de su vivir. Mayoría, lo que piensan es: “¡Sabe Dios cuándo me tocará a mí!”. Sin pensar, que al pensar esto, estás alejándote de Aquí y no cumpliendo en la Tierra lo que debías cumplir.

Dijo uno:

Yo nunca pensé en la muerte como a otros yo les oía. Yo sólo pensaba en Dios, esto, de noche y de día. Desde chico fue normal oír este nombre en mi casa. Mis abuelos referían cómo sus padres a ellos los criaron y cómo hacían que vivieran los que a ellos se acercaban. Tenían algún dinero de dos tejares que trabajaban, que estos tejares venían de familia en familia. Allí se hablaba de Dios a cada teja que hacían. Allí se vivía con Paz y sin faltar la comida. Una olla se guisaba cuando amanecía el día, y por platos que sacaban, más la comida crecía. Siempre estaba esperando la matanza al cuchillo, para el que le faltara el plato. Las tablas de pan venían del horno hasta humeando, y entre comida y trabajo, de Dios se nombraba algo. A seis hermanos que éramos nos tenían mis abuelos como borrega y borregos, siempre enganchados en las faldas: “¡Cuéntanos abuela algo, pero que hable de Dios! ¡Cuéntanos abuelo algo!”. Y otros, del pantalón tiraban hasta sentarlos, que sentados todos acabábamos. Esto fueron mis abuelos, mis padres, y yo continué este enseñar, que te da cien por uno, y esto es vivir Dios siempre contigo.

Desperté, oí:

Es el Amor el que te hace
que el Amor nunca se pierda.

Es no dejar las costumbres
sabiendo que Dios espera.

Estas costumbres de Dios
son costumbres sin quimeras.

Porque el Amor ya te dice
lo que Dios dijo en la Tierra:

“Yo doy el cien por uno,
y mi Paz ahí se queda”
.

Éstos no pensaban en muerte,
y reforma no hacía falta.

Pero tenían a Dios,
haciendo lo que Él quería.

Ten siempre a Dios delante,
y verás cómo te guía.


***

Libro 14 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo II - C2