sábado, 3 de enero de 2015

Palabras de artesanía

En Sueño Profético hablaban Tomás de Aquino y Agustín de Mónica.

Decía Tomás:

Es pena que el hombre no vea que este Dictado es de Aquí. El hombre ve las cosas muchas veces ya tarde, tarde por culpa del mismo hombre. Aquí se ve a Dios en los Escritos y en ella cuando los lee. Este Dictado tiene que leerse a centenares de oyentes, leyéndolos el mismo que recibe, conferencia que da el mismo Comunicante. De estas conferencias se agotarán los Libros publicados. Estas conferencias en centros de enseñanza son necesarias para profesores, y de un provecho grandioso para el oyente y alumno. Esta Enseñanza que Aquí dictamos, no podrán corregirla para poner palabra que Dios no haya dictado.

   ―Yo, siendo Tomás de Aquino, y en Teología no teniéndome por menos que el que ahí diga “yo de Dios todo me lo aprendo”, te digo que yo aprendí, pero ya al lado de esto, queda mi Enseñanza chica.

   ―Sí, Tomás –dijo Agustín–, porque estas Palabras son palabras de artesanía dichas Aquí, y con una autoridad que al hombre a callar manda. No lo manda porque es Dios, no lo manda porque manda, lo manda su Espíritu, que la garganta le para las palabras que otro hombre quisiera que resonaran.

Desperté, oí:

Esta garganta se seca
al decir una palabra
que pudiera decir mal
de este Dios,
que es el que lo manda.

Lo manda a que escriba
lo que Dios quiere que haga
todo el que diga: “¡Dios mío,
aquí sin Ti no sé nada!”.

Y para el que diga:
“¿Tú has visto a alguien
que con Dios hablara?”.

Aquí responden los Libros
con Mensajes y Palabras,
y con frases de Tomás,
Teresa e infinidad que te mandan,
para que escribas Libretas
y que sean publicadas.

Por quien obedezca a Dios,
el no callar que Dios vive,
pues esto es Resurrección.

Resurrección que no vive
el que cree: es Muerto Dios.

TOMÁS DE AQUINO y AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da NOmbres - Tomo II - C2