miércoles, 21 de enero de 2015

¿Quién diría “yo sirvo al Maestro?

En Sueño Profético decían:

El servicio que Le haces a Dios, no es hacerle servicio, es premio que Él te da.

Si piensas en el manejo,
a cuántos puede mandar
con agrado o sin contento,
pero que tienen que ir
porque Dios lo está queriendo.
Que a veces este queriendo,
es por otro, no por ti.

Dijo uno:

Por eso, los Elegidos,
jamás piensan ni pensaron
(que por eso fueron elegidos):
“Señor, ¡cuánto me mandas!,
¡cuántas horas de trabajo!”.

Éstos, siempre dirán:
“Señor, ¿por qué soy yo mandado,
con tantos como Tú tienes,
que siempre están adorando
a tu Gloria y a tus Santos?”.

“Siento vergüenza al pensar
que por Ti soy mandado,
y al pensar que Tú eres Dueño,
que puedes mandar al Mando”.

Si esto lo pensara
el que cree que a Dios Le sirve,
haría el servicio llorando.
No pensaría en castigo,
porque el castigo de Dios
es no estar Dios contigo,
que no está por tu desprecio,
porque tú así lo has querido.

Desperté, oí:

¿Quién diría “yo sirvo al Maestro”,
cuando Él ya lo ha mandado?

Esto lo dijo Juan
un día que estando descansando,
el Maestro lo mandó
otra vez al mismo lado.

Volvió a ir al mismo sitio,
sin pensar: “estoy cansado”.

Sin pensar, por ser más rápido
que palabras hubiera pensado.

Estaban siete u ocho,
cansados, pero descansando.

Cuando el Maestro allí llega,
cambiaron cansancio por descanso.

Una Voz sólo se oye,
pero todos contestaron:

“No importa de donde venimos.
¡Si ya tenemos descanso!”.

El mandar no era servirle.
¡Si Él ya te sirve con su Mando!

Buena respuesta de Juan:

¿Quién diría “yo sirvo al Maestro”,
cuando Él ya lo ha mandado?


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C4