lunes, 14 de septiembre de 2015

El engaño lo da el cuerpo

Quedé dormida pensando cosas raras, de cómo yo veo a otros que dicen sus pensamientos.

En Sueño Profético decían:

Es que tus pensamientos y tu acción ya van de Aquí.

El que está cierto de esta Existencia y su Amor lo tiene entregado a Dios, lo comprende.

El que primero pone los pies, antes que donde tiene que ir su espíritu, éste no comprende y tratará de reformar ideas que ya van de Aquí.

Dijo uno:

El espíritu mandado por Dios, mayoría de veces anula los ojos, la lengua y el oído. Y ya es el espíritu el que actúa.

Creer en esto es creer en todo lo que venga del Cielo. Que el que cree con firmeza y ama, busca en la Tierra lo que ya baja del Cielo; como en el desierto el agua busca el sediento; como calmante para el dolor de tu cuerpo.

De todo lo que te hace falta y crees poder tenerlo, no pasas, si el conseguirlo te puede ser de provecho.

Pues, ¿cómo el hombre pasar sin buscar este “Diciendo”, que ya trae el Sello de Dios por no quedar en silencio?

Desperté, oí:


Todo lo que el hombre quiere,
que el cree que le hace falta,
lo busca en aquel que lo tiene.

Pues, ¿cómo creer en Dios Vivo
y no ir a preguntar
para oír del Elegido
el Mando que Dios le da?

El hombre vive la carne
y a Dios Lo quiere engañar.

Pero queda sin engaño
y ya Dios ve la verdad.

Que el engaño lo da el cuerpo
con el mando que el espíritu le da.

Este Mensaje tiene más explicaciones
que las que mandan explicar.

Porque faltan muchos párrafos
y no los mandan dictar.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C7