martes, 22 de septiembre de 2015

Yo amo a Dios

En Sueño Profético hablaban de decir amo, y no amar.

Dijo Teresa de Ávila:

Es atrevido decir la palabra “amo a Dios”, sin amarlo.

El Amor a Dios, si no amas, te exige el Amor.

Cuando no hay Amor, no se puede ser amado.

Hay quien dice “yo amo a Dios”, y ves que no es por Dios amado.

Dios no puede oír que Lo aman, y Dios Amor despreciarlo.

Yo siempre a mis compañeras
quería el Amor demostrárselo,
con valentía, sin miedo,
cada día más amando,
cada día más contenta
de que Dios me hubiera aceptado
el quererlo en Cuerpo y Alma.
Y mi espíritu guardado
para que lo entrara en su Gloria,
de donde me fue mandado.

¡Que revuelo se formaba
cuando me veían hablando
de todo lo que sentía,
que nadie podía explicarlo,
tan sólo yo lo decía
porque Él me lo iba explicando!

¡Con qué contento lo sufres
lo que sufrir no es sufrir!

¡Con qué contento lo pasas
todo lo que sea de Allí!

Siempre que hablo de Dios,
salen en verso mis palabras.

Siempre que hablo de Dios,
se me seca la garganta.

Siempre que habló de Dios,
en el sitio de mis lágrimas,
lágrimas siento yo.

Desperté, oí:

Es atrevido decir “amo a Dios”,
sin sentir Amor del Cielo.

El Amor, antes de hablar
y nombrar a Dios del Cielo,
te lo nota el que te ve,
porque Amor ya vas viviendo.
  
¡Este Amor que te mantiene
para que sufras y no mueras!

¡Este Amor que a más sufrir,
más de la Gloria te acuerdas!

Debería sentir Amor
el hombre que a Dios no ama.

Debería sentir Amor,
para que luego llorara.

Yo aseguro que este llanto,
a la Gloria lo llevaba.

Antes de decir Amor,
antes de decir que amas,
sale el Amor pregonando,
porque así Dios ya lo manda.

El Amor vive primero,
y luego, ya, en sus palabras,
te dice: “Amor yo siento”.

El Amor, primero es mudo,
el Amor que hay en el Cielo.

Y luego Dios da Palabras
abundantes de este Reino.

Yo viví amando tanto,
sin saber si amé en silencio.

Yo viví sólo para Dios,
y para Dios sigo viviendo.

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C5