sábado, 5 de septiembre de 2015

Infierno de cementerio

En Sueño Profético decían:

Por mucho mal que haga el espíritu del mal no hace nada comparado con lo que él quisiera hacer. Pero Dios da estas Enseñanzas para enseñar a conocer lo que del espíritu del mal viene. Que ya cogerá carroza de oro para que no desconfíen de que el que la lleva es hambriento. Te hará ver la altura baja para que saltes confiado, y los montones los tapará y ya andarás tropezando. Que los montones son obstáculos que si tú aprendes los ves antes de que intenten taparlos, y a él le mandas fracaso.

Dijo uno:

De la Enseñanza de Dios si el hombre aprender quisiera quedaba el pecado muerto y el Infierno sería cementerio de espíritus malos muertos. Que aunque allí tenían vida, por ser el Infierno Eterno, pero acabarían en un número, y al no encontrar de los suyos no salían del Infierno. Y Dios al ver que el hombre no quería pecado dejaría muertos esos espíritus y ya sería cementerio de unos malos espíritus. Pero el hombre no reniega al pecado y quiere verlo hasta justo y aprobarlo con las leyes.

¿Se puede ver más pecado que hacer al pecado culto? ¿Se puede ver más pecado que querer vivir desnudos, donde Dios dice recato, y alimentar los cañones habiendo niños hambrientos pidiendo una limosna unas veces al año? Que al cañón ya le tendrán buen cuidado de que tengan la garganta de millones preparado.

Pues por esto y por mucho más que Dios no tiene mandado no deja Dios el Infierno de cementerio, hablando de un pasado.

Desperté, oí:

¡Qué aclaración dan en la Gloria!

Que el Infierno existe porque el hombre lo quiere y lo necesita.

Qué comparación, que tiene fotografía, el alimento del cañón y morir por alimento el niño.

Si el hombre pensara que el hijo muere de hambre y después alimentan al cañón para matarle al padre.

¿Puede esto tener perdón?

Estos Libros hacen falta para que el hombre se reforme pensando en las Palabras que persiguen al pecado.

Que son las que dejó dichas y las que ahora está dictando.

Amor, caridad y perdón, y ya firmas con recato.

Sin la Enseñanza de Dios el hombre es carne y es fango.

Que cuando entierren la carne el fango hará más daño.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V