domingo, 20 de septiembre de 2015

Saco vacío o lleno

En Sueño Profético decían:

Enseñar a amar a Dios y enseñar a pasar sufrimiento, no puede enseñarlo el que no ha sufrido, como el que sufrió y a Dios más quería quererlo.

Éstos, siempre hablan poniéndose ellos. Éstos, siempre tienen a Dios en su pensamiento. Éstos, nunca culpan: “Señor, ¿por qué pasa esto?”. Si esto lo pensaran, ya dejarían sitio para un mal espíritu, que siempre al bien va persiguiendo.

Pocas veces haces bien y no te llega consejo para que el bien no lo sigas haciendo. Pero si tu fuerza es grande, tú el bien lo sigues haciendo, y vas quitando espíritus que no son mandados del Cielo.

Dijo uno:

Los espíritus de Aquí llevan Luz, Paz y Consuelo, y hacen que los conozcan y ayudan al sufrimiento. Los espíritus contrarios te quieren quitar lo bueno.

Desperté, oí:

Busca al que mucho sufrió
y más quería a Dios quererlo.

Busca al que ama a Dios,
y te hablará de cómo amar a Dios
para vencer el sufrimiento.

El sufrimiento es
saco vacío o lleno.

Puede estar lleno
de plumas o de hierro.

Que el lleno ya es cosa tuya,
según le pongas el peso.

El espíritu del mal es contento
cuando el saco pesa mucho
y tú no puedes moverlo.

El que ama mucho a Dios,
no le importa que esté lleno.

Ya Dios le ayudará
a que el peso no quede en peso.

Y el saco lo moverás
como el aire mueve el fleco.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C3