viernes, 4 de septiembre de 2015

Paz, Amor a Dios y obediencia

En Sueño Profético decían:

Si el hombre buscara a Dios en todos sus actos todo lo haría bien. Si el hombre confiara en Dios vería su respuesta.

Dijo uno:

La confianza en Dios te da la vida. La confianza en Dios te da buenos pensamientos. La confianza tiene tal precio que no hay caudal para pagarla. La confianza viene con la Paz y despide al alboroto. Hay sufrimientos que se hacen grandes por falta de confianza en Dios y hay sufrimientos grandes que los ves chicos hasta que Dios los quita.

Los que Dios eligió siempre fueron fuente de confianza en Dios. Éstos vieron confianza, aceptaron y enseñaron la obediencia a Dios, aceptación a su querer o permitir. Estos Instrumentos a los que Dios les da su mercancía Divina van alfombrando con Paz y los espíritus siguen en silencio sin la Paz alborotar. El espíritu que no vive la línea de Dios te alborota aunque le veas quietud de materia, porque el espíritu vive rebelde al Mando de Dios.

Paz, Amor a Dios y obediencia a su mandar, que Él no manda, que es amar. El que viva este vivir la confianza será su eterna compañera.

Desperté, oí:

Este Libro, de este Cielo, te enseña con pocas letras y con cortitos letreros.

Te enseña cuando tú quieras aprender.

Este Libro está cerrado y el secreto está por dentro. Y si tú pones confianza ya estás el Libro abriendo.

En esta hoja de este Libro que Aquí se guarda, en el Cielo, te encontrarás con palabras que te dice el Instrumento.

Fe y confianza en Dios.

Pero cumple primero lo poco que Él te pide para no perder el Cielo.

Si cumples este cumplir la Paz ya te va siguiendo, porque la Paz lleva Amor, esperanza, caridad y gran consuelo.

Donde no puede haber Paz es donde a Dios no estén queriendo.

Aunque no sepas leer puedes del Libro aprender, porque su Enseñanza es para el espíritu, no para el cuerpo.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII