sábado, 10 de octubre de 2015

Aquí el Dueño es Dios

En Sueño Profético decían:

Todo aquél que te ayude ayuda a Dios.

Todo lo que recibes no es para ti. Tú eres como el repartidor que va repartiendo lo que parece que es suyo, pero a ti te lo manda el Dueño. Pues Aquí el Dueño es Dios.

Es de cabeza y de buen sentido pensar que el que Dios elige necesita al hombre como el cuerpo las piernas. Cuando recibe el Arrobo desprecia al cuerpo y a las piernas y agranda la ayuda que hubiera, porque la vida que es Vida Eterna ya no necesita la ayuda porque no existe materia. Pero mientras el cuerpo vive encima de la Tierra le hacen falta los hombres como al cuerpo las piernas. Que aunque el cuerpo es más importante que las piernas, las piernas le hacen andar. Así es todo en la Tierra.

Dios cuando se hace Hombre al hombre manda y Él al hombre llega. Mandaba porque era unir sus Palabras a la materia y cuando Él iba hacía presencia para que luego de Dios Hombre siempre se hablara. Pues aunque era Dios Lo veías pisar la Tierra.

Desperté, oí:

El Mando de Dios da ayuda al que Él manda en la Tierra.

Y el que Dios elige no recibe ni almacena.

Esto no lo puede hacer con ninguna diferencia.

Lo que hace es publicar y explicar de modo que lo entiendan, como Dios a ella se lo da.

Si pensara el hombre un poco vería que el ayudar era cobrar una renta, pero en grande cantidad.

Mientras que el espíritu tenga que tirar de la materia le hace falta la ayuda.

Porque Dios tiene Poder y el Poder hace figura.

Pero esto es en la Gloria de donde Él te manda la ayuda.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII