jueves, 1 de octubre de 2015

El alimento del espíritu

En Sueño Profético decían:

Al espíritu no le llega la comida, por grandes manjares que comas, si no le das Oración de acción y de orar. Ten por seguro que se pondrá enfermo y si el espíritu está enfermo la carne no está sana para Dios.

Dijo uno:

El alimento del espíritu llega a la carne, el de la carne no llega al espíritu. El hombre no ve carne enferma hasta que la carne, ella misma, se acusa de su mal. Si no presenta dolencias el hombre no dice carne enferma.

La carne enferma es la que cumple lo que cumple en contra de lo que Dios tiene mandado, y ya le llega enfermedad del espíritu. El espíritu puede tener muchas enfermedades de diferentes grados, como dice el médico. Puede tener carne enferma y espíritu sano, pero el espíritu enfermo no tiene el cuerpo sano, aunque le veas hablar, aunque lo veas andando. Ya hará cosas el cuerpo que el espíritu le está mandando, todas serán sin su ajuste porque espíritu enfermo está mandando.

Desperté, oí:


¡Qué poco se ocupa el hombre de alimentar al espíritu!

Cuando el médico y el medicamento deberían ser primero para él.

Y ya enfermaría el cuerpo con su enfermedad de materia, pero no con enfermedad que el que no ama no entiende.

Y al no entender no saben tratar a estos enfermos, aquellos que quisieran ayuda dar.

Los médicos del espíritu son los que están en la Tierra para curar al espíritu, si Amor a Dios le tuvieran.

Qué lástima que al que Dios le dio su Mando le falte Amor y ya no enseñe.

Pero Dios manda Enseñanza y el que ama ya Lo encuentra.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V