martes, 27 de octubre de 2015

Muerte y vejez

En Sueño Profético decían:

Todos saben que la muerte
tiene que llegar por fuerza.
¡Pero qué pocos responden
cuando Dios llama a su puerta!
Esto, sabiendo que mueren.
¡Qué harían si no murieran?

Dijo uno:

Si la muerte y la vejez
el hombre no conociera,
antes de los 15 años
el hombre ya fiera era.

Yo creo que desde chico
lo enseñarían a morder
como una de sus defensas.

El hombre, a pocos, pocos,
este freno no les llega,
cuando ya se ven con años
y todo lo de la Tierra
les pesa y se les hace largo.

Pero ¿por qué no enseñan
que la vida de materia
es algo que llega y pasa?,
como el vuelo del pájaro;
como el canto de la rana;
como el árbol que da fruta,
que aunque la dejes al árbol,
la vejez, al árbol quita,
y ya la ves en el suelo,
comida de las hormigas
o de otros muchos insectos.

Pues ésta es la vida del cuerpo,
la que el hombre tanto cuida,
la que tanta preferencia le da el hombre.

Por eso, muerte y vejez,
a todos llegan,
porque a Dios no responden
cuando Dios llama a su puerta.

Desperté, oí:

Dios llama
para que cumplas sus Palabras
y sigas por su Camino.

Dios llama
y a ti se ofrece
para que Él sea recibido
y recuerdes su Calvario,
y ya veas el tuyo chico.

Dios llama
sin preferencias
porque todos son sus hijos
y su Perdón a todos llega.

¡Pero qué cierto que el hombre
necesita pensar muerte
y que joven vejez viva!

Con esta meditación
abundarían los buenos
y limpios de corazón.

Responde a la llamada
que Dios haga en tu puerta.

No importa lo que Él te pida.
Lo que importa es que Él te quiera.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C4