viernes, 16 de octubre de 2015

El que quiere, ama

En Sueño Profético decían:

El pecado es más pecado cuando sabes que es pecado.

El Ministro no puede perdonarte si tú no quieres ser perdonado.

Dios, siendo Dios, no te perdona si tú no quieres. Por eso es Dios.

Su Venida fue para con su Amor llevarse al pecador, pero sin obligarlo. Si obligara, no hubiera venido.

El que ama a Dios una vez, ya Lo ama siempre.

El Amor a Dios no puede ser: hoy sí, mañana no.

Si no amas a Dios, no sabes lo que Él te ama.

Si no amas ni quieres, no amarás.

Si quieres y no amas, tú amas ya.

Desperté, oí:

Este Amor, dicho y hecho de mil formas, sólo tiene un centro, y este centro es Dios.

El que quiere, ama. El que no ama, no quiere.

Yo, Agustín, lucharon para que no fuera “San Agustín”, no por el “San”, sino por el “Agustín”.

Por eso, cuando Dios manda un espíritu, éste es de tal fortaleza, que supera los mares, huracanes y corrimientos de tierra. 

Yo, Agustín, supe de su Amor, cuando ya amé.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C2