miércoles, 28 de octubre de 2015

Poder de Dios

En Sueño Profético hablaban del Poder de Dios. Decían:

El hombre le da varios nombres al Poder de Dios. Pero pocas veces, por decir alguna, dice Poder de Dios.

Al hombre, en sus éxitos, le molesta que le nombren a Dios. Y le agrada, cuando la vida le vuelve la espalda. Y no ama a Dios el que nombra a Dios culpándolo.

Dijo uno:

Aquí es cuando ves el que ama o el que decía que amaba. Culpar a Dios o dejar que Lo culpen, dándote a ti alabanzas, di que en ese espíritu está actuando Satanás.

Cuando este espíritu está al servicio de Dios, su mensaje es: “Acércate más. Pasa este camino amándolo más. ¡Si Él está contigo!”. En esto, dicho con acción de Paz y ofreciendo ayuda, ves a Dios contigo.

El Poder de Dios se ve en lo chico más que en lo mayor, que lo ve todo el mundo.

Decía mi abuelo –que era en pensador de todo lo del Cielo–, que él veía a Dios en todo: en la quietud y en la fuerza; en el malo y en el bueno.

En el bueno, no tenías que preguntar que no era de la Tierra esa forma de actuar. Y en el malo, miraba al Cielo y le decía con la mente: “¡Qué bueno eres Señor, y cuánto estás sufriendo por no querer actuar con el Poder de tu Reino!”.

Desperté, oí:

¡Qué cierto que a Dios,
si amas, Le ves su Poder
en lo chico y en lo grande!   

En la ciudad y en el monte,
en el listo y en el torpe.

Listo y torpe,
nombre puesto por el hombre.

En estas dos diferencias
es cuando más resplandece.

Hay talentos
que se olvidan de nombrar,
para que oigan: “Sin Dios
yo no sería conocido”.

Y al “torpe”,
en silencio y con palabras,
siempre le oyes: “Señor,
¡cuánto saber me mandas!

Que sin saber y sin pensar,
Tú me pones las palabras.

Poder de Dios veo
en la fuerza que el elefante
va haciendo cuando pisa.

Y Poder de Dios
veo en la hormiga.

En el elefante, por la fuerza.
Y en la hormiga:
¿cómo funciona un cuerpo
en una cosa tan chica?

¿Quién abriría su cuerpo
y después daría vida?”.

Ya estás viendo Poder de Dios,
que si piensas,
¡más poder lleva la hormiga!


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C7