viernes, 2 de octubre de 2015

Haz Caridad pensando en el Cielo

En Sueño Profético decían:

Si haces Caridad,
que siempre sea
pensando en el Cielo.

Si no la hicieras por Dios,
cámbiale el nombre primero,
porque las cosas de Dios
tienen diferente sello.

Por eso no hay duda con el que diga:
“Dios me habla a mí en el Cielo”.

Porque lleva Caridad
a medida de Evangelio.

Dijo uno:

Dios Hombre decía, que la Caridad al espíritu era el mayor “cundir” que podías dar; que la lástima a la carne, te diera después de que hubieras tenido Caridad al espíritu.

Yo le oí estas Palabras –que por ser dichas por Dios, hoy son las mismas–:

Compadeced primero al pie, y después ocupaos de la sandalia. Pues muchos más, preferid al espíritu, dándole Caridad para sanarlo, porque éste siempre tendrá vida en el sitio donde Yo estoy o donde vive Luzbel. Que mi Padre allí lo mandó porque a mi Padre no Lo creyó como Dios Único, como hoy tampoco creen que Yo soy el mismo, que mi Padre vive en Mí”.

“Con Todo el que no Me quiera, Yo no hago de Dios para darle mi Gloria, porque ya mi Gloria sería como este mundo de carne”.

“Tened Caridad con el que vive sin oír mis Palabras, que pecó y no Me busca”.

“Tened Caridad para que puedan oírla cuando pidan mi Perdón
”.

Desperté, oí:

Esta es la Caridad
que el hombre poco practica.

El hombre da compasión
al vestir y a la comida.

Y abandona al pecador,
para que pecado siga.

El hombre no piensa en Dios
ni practica su Enseñanza.

El hombre habla de Dios
con la menor importancia.

Hasta que llega el momento
de que la vida se acaba,
y ya le oyes su Nombre
con timidez y sin ganas.

El que tuvo Caridad
y el pecado fue quitando,
con Paz le oyes decir:

“Señor, si quieres,
puedes curarme”.

“Y seguiré a tu servicio,
aumentándote el rebaño”.

Éstos son los que tienen
que seguir ahí enseñando.

Porque Caridad sin Dios,
no es lo que Él ha enseñado.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C4